31 mar. 2012

Maldita máquina II.

Y mientras tanto se unen pensamientos, también miradas.
Reflejos, emociones, panorámicas, observaciones, lo bueno, lo mano, no existe, ¿o si?
¿o no? ¡Oh, no! un taxi que lleva una placa de identificación, no una persona,
que vil.
Y ese pedazo de cartón envuelto en plástico piensa en sus duros, no le alcanzan.
Escogió algo que lo cogió, su empleo ¿cuándo caerá? ya cayó.
No puede salir. Si puede: por la puerta principal del gran banco. Una vez en la calle
será un ente con movimiento, con destino, su casa.

(se termina la carilla)

No hay nada a la vuelta de la página,
como una esquina.
¿Qué esperabas?

15/4/09

25 mar. 2012

Maldita máquina.

A
todo aquel
que quiera escribir
unas cuantas líneas y
conmover a un frío lector
le regalo el siguiente consejo:

si no lloraste al menos dos veces
con El cuervo de E. A. Poe,
todavía estás a tiempo de:

dejar de escribir

leerlo si nunca lo hiciste

intentar llorar
de una vez por todas.

10 mar. 2012

Mañana

Mira si me muero
y me olvido de morirme
y quedo flotando
en el aire,
por ahí.
Mira si me muero
antes de las tres de la tarde
y no saco al perro
a dar una útlima vuelta.
Mira si me muero
sin decirte
que sos la poesía mas linda
que nunca voy a escribir.
Mira si me muero
durmiendo;
que lindo sería.
Mira si me muero
y ni siquiera me entero.
Pero mira si me muero
sin ideología política
o leche en la heladera.
Mira si me moría
sin intentar
escribir poesía,
viajar por tus venas
y llegar al corazón
(o a un riñon)
y quedarme ahi
para recitar unas palabras por ultima vez
y esperar
que lo que hice
no haya sido en vano.
Mira si me moría
y no te dejaba esta carta
arriba de la mesa.