18 jun. 2011

En este instante, en este lugar.

Algunos días,
tomo mi voz interior y la guardo en una media.
Deberían hacerlo: no escuchar a nadie,
ni siquiera a su moral hincha pelotas
que les dice -esto esta bien, esto esta mal,
no corras porque vas a quedar como un boludo,
no mires porque nadie mira,
no grites porque estan todos callados-.

A veces se escapa la muy hija de puta,
y se me vuelve a meter en la cabeza;
entonces aparece
el cabaret en frente de la librería,
el colegio,
las deliciosas uñas que no me puedo comer
y la incertidumbre de saber como se limpia el culo la gente.
¿Dedos, bollos o pliegues?

1 comentario:

  1. Con ésto me agarraste el cerebro, lo escurriste y lo volviste a dejar en su lugar.

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