19 may. 2011

Sacudida.

Andaba por senderos poco iluminados,
pensaba por las noches,
bebía hasta dormirse,
observaba hasta incomodar.
Hablaba, se caia.
Creaba, pero le hacian eliminar.
Aún así investigaba.
Hasta que encontró un punto
y vino a preguntarme que era.
Yo le contesté lo que pensaba
y el siguió con sus acertijos.

Un día lo encontré riendo sólo...
en ese instante supe que era su turno.

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