13 may. 2011

Revolviendo

Flotaba entre redes, alambrados y terrazas
de mansiones con jardines gigantes.
Recuerdo un personaje con los ojos grandes,
haciendo malabares con una sopa
y saltando en una pata.
Su expresión masticaba una risa
fuerte y pesada,
como perdida en la locura de
acercarse y estallarme en la cara.
Perdí la cuenta, (o nunca la hice)
de cuantas ventanas daban al patio,
pero ahí me despertaste.
-Nacho, son las nueve y media, dijiste que te ibas a las nueve, ¿queres irte o seguir durmiendo?
No, ya me voy.
Tome uno de esos que se, me llevan a casa.
Sanos colectivos, eh?...

a decir verdad, No sabia donde me llevaba,
quizá terminaba en la Plata,
en Remedios de Escalada
u otra vez en tu casa.
Ahi la vida.
Ahi yo.
Ahi el chofer del bondi dirigiendo la calesita
de Donde mierda ire a dormir esta mañana.

Pero no me olvidaba lo linda que eras.

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