18 may. 2011

Pasillo

Una cosa es no dejarme dormir en mi propia cama, y hacer que pase una semana en el sillón, pero ¿llegar al punto de sacarle los clavos a los picaportes de las puertas que dan a mi cuarto? Creo que deberíamos empezar a replantearnos nuestra relación, porque en las relaciones hay límites.
Y nunca tuve conocimiento de un fantasma
-o lo que carajo seas-,
tan hincha pelotas
y despiadado
como vos.

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