22 mar. 2011

Recuerdos nucleares (gajo de NOCHE).

El cielo llora vanamente
en busca de la perdida selva.
Diez Domingos han pasado
desde la primera explosión.
Y los marcianos lloran:
"Adiós, humanos".
Este universo no será el mismo
sin los perturbados inquilinos
del planeta Tierra.
No habrá cantos, ni canciones.
No mas risas, ni peleas.
-¡Es el fin!- exclamó Tomás.
Y soy yo, volando en una hoja.

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